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«La droga es como una pistola.»
Entrevista con el filósofo Antonio Escohotado,
Master en drogas y libre pensamiento
Domingo 6 de marzo de 2005
Pasa del LSD a Heráclito con la misma naturalidad
con la que aspira el humo de la marihuana. De las 142 drogas que ha probado,
elige la depresiva lucidez de la macoña. A propósito
del debate en torno al uso de la cannabis provocado por el caso de la
abuela de las 44 matas, el pensador español -máxima
autoridad en el tópico- inyecta libertad en las venas de sus lectores.
La detención de María Luisa Velasco Wightman por
posesión de 44 matas de Cannabis Sativa remeció el ambiente.
La abuela utilizaba sus plantas para fines médicos recobrando una
práctica tan antigua como el hombre mismo. Ante la avalancha de
opiniones sobre la legalización de la planta para fines terapéuticos
y la pronta aparición de revista Cáñamo en Chile
-publicación española especializada en el universo verde
que aparecerá con las lluvias de abril- publicamos una entrevista
exclusiva con Antonio Escohotado.
Escohota (63), como le llaman sus amigos, tiene hábitos draculianos.
Se levanta después de las dos de la tarde, se estira como un gato
flaco y contesta el llamado con una voz gruesa y somnolienta: Vamos
chileno, pregunta....
Este madrileño de cabellos blancos ha pasado toda su vida metiéndose
sustancias en el cuerpo con el objetivo de estudiar empíricamente
el universo de las drogas. Con semejante acervo de pichicatas, sus neuronas
le han entregado al conocimiento humano los mayores textos sobre el tópico
(ver Historia General de las drogas
y Aprendiendo sobre las drogas
de editorial Anagrama). Escohotado sostiene que desde que el cristianismo
eliminó la farmacología sicoactiva clásica (cáñamo,
hachís y hongos visionarios) el uso de las drogas se ha presentado
como enfermedad y delito convirtiéndose en el mayor negocio del
siglo. Las drogas más peligrosas del mundo las venden
en las farmacias, afirma.
Pero no vaya a pensar el lector que el español es sólo
el ultra-mega-gurú de los placeres farmacológicos y los
paraísos artificiales. No. Este hippie eterno no sólo es
el que más sabe sobre drogas, sino también el que más
sabe sobre Hegel, Newton, Aristóteles y la Teoría del Caos.
AFRODITA Y DIONISIO
En Chile se publicó el 2004 Sesenta
semanas en el trópico (Anagrama), libro que narra las andanzas
de un viajero solitario (el mismo Antonio) por las voluptuosidades del
sudeste asiático. Además de dictar la cátedra de
Filosofía y Metodología de las Ciencias en la Universidad
Nacional de Educación a Distancia, Escohota (como le llaman sus
amigos) escribe actualmente Conciencia Roja, un texto sobre la historia
del pensamiento de izquierda.
Queda algún truco bajo la manga de esta conciencia roja...
Desde que rebrota con Marx y Engels en 1848 hemos
tenido 150 años de conciencia roja. En este libro no trato las
ideas de izquierda como una teoría o como un movimiento, ni como
un partido. Las trato como una conciencia, por tanto como algo recurrente
en la condición humana, como la conciencia cristiana o islámica.
A propósito de esas conciencias, qué puedes
decir del choque de civilizaciones que se manifiesta en el mundo.
En Occidente hemos tenido mártires y asesinos.
Sólo los árabes tienen mártires/asesinos. Levi Strauss
dice al final de Tristes trópicos que el Islam es una religión
que no puede soportar al otro.
Has planteado que toda acción produce una reacción,
no crees que en algún momento el cristianismo podría tomar
la cruz.
Hay 1200 millones de islámicos y los que
están dispuestos a derribar las Torres Gemelas o a volar los trenes
españoles no llevan uniforme. Son 1200 millones y no hay nadie
visible. Ya cometido cinco o seis gravísimos atentados, si siguen
tocando las narices nadie sabe cual será la consecuencia. Esto
es sencillo: si se derriban las Torres Gemelas es natural esperar que
quede demolida la Meca.
Entre medio de tanta violencia dónde encuentras placer.
Como siempre en la vida cotidiana. Disponemos para
eso de los placeres de Afrodita y de los frutos de Dionisio. Es decir,
de los dones del placer carnal y los de la ebriedad. En ambas hay que
proceder con sensatez. Porque estas cosas bien tomadas deleitan.
OMA
Escohotado vive bajo el siguiente principio: de la piel para
dentro comienza mi exclusiva jurisdicción. En ese terreno
la búsqueda del autoconocimiento personal vía modificación
química de la conciencia (a través del uso de drogas) es
una ventana excepcional a la exploración. A sus opositores
les enfurece cuando Escohota reclama el derecho a la experimentación
con drogas respetando los márgenes de seguridad, límite
que marca la diferencia entre una dosis placentera y una mortífera.
Tus detractores plantean que no es posible hablar de drogas benéficas
cuando en los distintos niveles de la sociedad vemos a personas destruidas
por su uso.
Hablar de mi benevolencia hacia las drogas es un
disparate. Mi trabajo va en la dirección de demostrar que las drogas
son espíritus neutrales, igual que la dinamita o las armas. Una
pistola te puede salvar de un asesino o de un león. Pero si la
usas mal, puedes matar a tu padre. No se le puede echar la culpa a la
pistola. Para el sistema es más sencillo seguir creyendo que son
las cosas en vez de nosotros las que son malas. Todo es neutro en este
mundo, menos nuestra voluntad. Mis enemigos son una pandilla de ignorantes
e hipócritas.
Albert Hoffman, el inventor del ácido lisérgico (LSD),
tiene 99 años y permanece vivito y coleando...
Estuve hace poco con Albert en Basilea y puedo decir
que se encuentra muy bien. Él es una prueba viviente de que la
droga no mata, y su amigo íntimo Ernest Jünger vivió
hasta los 103 años y murió de viejo, cosa que es muy bella;
vas te echas a dormir y ya no te despiertas. Así le pasó
a Jünger y creo que así le va a pasar a Hoffman. Morir de
esa manera significa que el dedo de la fortuna se ha posado en tu frente.
Dentro de las 142 drogas que has probado cuáles son tus Top
Five.
La marihuana por su exquisita lucidez depresiva.
Hay otra muy interesante que debe reemplazar al éxtasis, bazofia
que tiene a tanta juventud pegándose palizas en las raves (fiestas
electrónicas). Su nombre es 2C-B y es la droga más penetrante
que existe porque es afrodisíaca e intelectualmente iluminadora.
La tercera son las estupendas pastillas para dormir, llamadas benzodiazepinas,
porque permite a 8 de cada 10 personas mayores de cincuenta años
conciliar el sueño en un mundo con demasiado estrés. La
cuarta, para espíritus demasiados quebrantados son los opiáceos
y en particular la heroína por su capacidad para matar no tanto
el dolor sino el miedo, y la quinta el vino y la cerveza, los frutos del
sagrado Dionisio.
HERÁCLITO SIN CONDÓN
En varios de tus libros vuelves al pensamiento presocrático
¿Cuál es el valor de retornar a esos textos?
Si te vas a dedicar al pensamiento conviene en cierto
momento de la vida construirte un lenguaje propio. Para rebautizar todas
las palabras es necesario retrotraerse a quienes las dijeron por primera
vez. Mi buceo en los presocráticos o en los filósofos de
comienzos de la edad moderna no es más que ese proyecto de hablar
desde sí mismo. Heráclito dice: Me he buscado.
Eso es lo que hay que hacer y una de las mejores maneras de buscarse es
ir y leer a otros.
¿Qué dice la Teoría del Caos respecto a esa búsqueda?
Dice que el mundo se auto organiza, significa
esto que el disparate en que hemos vivido durante siglos, el de la omnipotencia,
se revela como un gran contrasentido. Los islámicos dicen Alá
es el más grande y la teología judeo cristiana señala
lo mismo sobre Jesucristo. Con fortuna y con mucho mayor sensatez ni budistas
ni confucionistas han dicho algo remotamente parecido.
Has sido un enemigo del pensamiento único y un explorador del
placer, a veces vía drogas y otras mediante goces lúbricos.
Además has estado preso en cuatro oportunidades ¿A los 63
años sigues con fuerza para experimentar?
Probablemente la misma fuerza que me permite llegar
al orgasmo es la que me hace finalizar el troquel de un concepto. Es la
misma energía amorosa la que te lleva por los caminos de la curiosidad
intelectual y la curiosidad carnal. No en vano Afrodita es Afrodita Panemos,
por una parte la patrona de los burdeles y las fiestas, y por otra, la
patrona de las matemáticas y el conocimiento.
¿Por qué estuviste cuatro veces preso?
No son tantas hombre...(silencio) pero ahora que
lo pienso puede ser, pero acordemos que son tres y digamos que caí
por mis veleidades botánicas (risas).
Si tuvieras que trazar una línea entre el muchacho que hace
40 años traducía textos en Ibiza para la colección
de literatura erótica La sonrisa vertical (Tusquets) y el hombre
mayor, con siete hijos y muchos nietos que hoy intenta ser patriarca ¿Cómo
ves el tiempo transcurrido?
He sido demasiado feliz. Todo lo que he hecho desde
que dejé el banco de España y me fui a Ibiza en busca de
aventuras ha sido feedback positivo. Me tiré trece años
en Ibiza, luego volví y ya se había hecho la transición
española. He tenido tres mujeres en mi vida, una me duró
16 años, la otra 22 y con esta (Beatriz Falabella) llevo ocho.
Me invade la dicha y me apasiono por seguir estudiando, he sido muy feliz.
Hoy los jóvenes hacen cola en la fila de los supermercados,
en la de los bancos, viven el amor atemorizados en los tiempos del Sida,
terror que tiene su correlato en las cerraduras y alarmas de los espacios,
¿Les ha tocado una época más dura que la tuya?
Pobre gente joven que le ordenan usar condón
incluso entre vírgenes. Es virgen ella y es virgen el muchacho
y quieren que follen con condón. Hay una tendencia a que acabemos
tocándonos con guantes de cirujanos, a que acabemos besándonos
a través de la cortina de la ducha.
¿Qué es lo que más ha perjudicado a la humanidad?
Yo creo que lo que más nos ha esclavizado
es el miedo, porque el dolor es respetable. La contradicción es
sentida. Pero el miedo es la contradicción anticipada. Ahí
se nos va la cabeza...
Sigues siendo un siconauta (concepto acuñado por Jünger
para definir a un experimentador con sustancias sicoactivas).
Sí, en Sesenta semanas... hice cuatro viajes
con ayahuasca y fue muy interesante porque yo llevaba una tremenda carga
de amargura y remordimiento por haber roto mi último matrimonio.
Temí que la ayahuasca me liquidase pero no sólo no me liquidó
sino que me sostuvo.
¿Cuáles son los autores imprescindibles en la biblioteca
de un librepensador?
Hegel porque es el verdadero maestro de la filosofía.
Por su bondad y sensatez la imprescindible obra de Spinoza. El pensamiento
de Hume por lo claro y sencillo. En el siglo XX le atribuyo la máxima
importancia a Keynes, quien fue el que le quitó el hierro a la
confrontación y por supuesto a Ilia Prigogine con su Teoría
del Caos por haber reinterpretado el principio de disipación de
la energía.
Sigues creyendo que la droga más irresistible y adictiva es
el sexo.
No... (risas) yo creo que la droga más potente,
como dice mi querido amigo Savater, es el pensamiento.
© Rodrigo
Quiroz
Entrevista publicada en La Nacion (lanacion.cl)
http://www.escohotado.org
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